Vico Magistretti y Japón: diseñar desde la sencillez
Durante nuestra última visita a Milán nos acercamos a la Fondazione Studio Museo Vico Magistretti para visitar Vico Magistretti e il Giappone, una exposición que explora la relación entre el trabajo del arquitecto y diseñador milanés y la cultura japonesa. La visita comienza ya en un lugar especial: el estudio donde Magistretti desarrolló buena parte de su trabajo. Un espacio pequeño, alejado de la idea convencional de museo, en el que dibujos, fotografías, objetos y documentos permiten acercarse no solo a sus proyectos, sino también a su manera de entender el diseño.

La relación de Magistretti con Japón comienza mucho antes de sus proyectos en el país. La exposición sobre Japón organizada por La Rinascente en 1956 y su encuentro con el diseñador japonés Kazuhide Takahama, colaborador de Dino Gavina, fueron un primer acercamiento a aquel imaginario. Más tarde, en 1969, viajó a Japón junto a Carlo y Tobia Scarpa con motivo de una muestra de diseño italiano promovida por Cassina, una experiencia que le permitió entrar en contacto directo con sus lugares, objetos y referencias.
A partir de ahí, Japón aparece de distintas formas en su trayectoria: desde las tiendas Cerruti 1881 de Tokio y Osaka hasta las viviendas proyectadas para la familia Tanimoto en Tokio y Aburatsubo, pero también de una manera mucho más sutil, en los nombres de algunos de sus diseños y, sobre todo, en una sensibilidad compartida. Porque más allá de estas conexiones, la exposición plantea algo especialmente interesante: el diálogo entre dos maneras de entender el diseño aparentemente alejadas y que, sin embargo, comparten muchos puntos en común.

El recorrido se articula alrededor de tres conceptos de la estética japonesa: WA, la armonía entre forma, función, materiales y espacio; IRO, el color entendido también como evocación de paisajes, sensaciones y estados de ánimo, relacionado con la filosofía Zen y la estética wabi-sabi, basada en la belleza de lo imperfecto, la sencillez y la sobriedad; e IKI, una elegancia contenida y alejada de la ostentación.
Conceptos que resulta fácil relacionar con el trabajo de Magistretti: sencillez en las formas, materiales naturales, atención a la vida cotidiana y una búsqueda constante del equilibrio entre técnica, estética y función.
Durante la visita nos contaron dos anécdotas que resumen especialmente bien esa manera de proyectar.
Magistretti defendía que un buen diseño debía poder explicarse por teléfono. La idea tenía que ser suficientemente clara como para poder transmitirla con palabras, sin necesidad de complejas . Y Eclisse, la lámpara diseñada para Artemide a mediados de los años sesenta, parece demostrarlo. Después de recibir de Artemide el encargo de pensar una lámpara de noche, durante un trayecto en metro entre las oficinas de la firma, en la zona de Conciliazione, y su estudio, Magistretti tuvo la idea que daría origen a Eclisse. Inspirándose en la linterna de Jean Valjean en Los miserables de Victor Hugo, imaginó una lámpara cuya fuente de luz pudiera ocultarse progresivamente y realizó el primer boceto en el reverso del propio billete de metro. Al llegar al estudio llamó a Artemide y explicó el proyecto por teléfono. Una idea sencilla y potente: una esfera interior móvil que permite ocultar progresivamente la fuente de luz, como sucede durante un eclipse. Eclisse recibiría el Compasso d'Oro en 1967.
Una idea que podía explicarse por teléfono y dibujarse en un billete de metro.
Quizá ahí esté una de las grandes lecciones de Magistretti: entender la sencillez no como ausencia de pensamiento, sino como resultado de haber eliminado todo aquello que no es necesario.

La exposición reúne más de veinte proyectos, con pequeñas maquetas de mobiliario realizadas por ECAL / Bachelor Industrial Design y dibujos de arquitectura e interiorismo realizados específicamente para la muestra por Dogma. Entre ellos, la casa Tanimoto de Tokio resume especialmente bien la relación de Magistretti con Japón. El propio arquitecto explicaba que había proyectado respondiendo al lugar y que solo al terminar se dio cuenta de que, de alguna manera, había surgido una casa japonesa. No se trataba de reproducir una estética, sino de observar, comprender y encontrar una solución sencilla.

Una forma de entender el diseño que sigue siendo absolutamente contemporánea y que sentimos muy cercana a nuestro trabajo: La búsqueda de lo esencial y esa sencillez que nace de una idea bien pensada.
Vico Magistretti e il Giappone
Fondazione Studio Museo Vico Magistretti · Milán
Exposición abierta hasta el 25 de febrero de 2027.
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