La casa más estrecha de España: historia, interiorismo y curiosidades
Plaza Lope de Vega nº6 · Barrio del Carmen · Valencia
Si nos adentramos en el barrio del Carmen en Valencia, en el distrito de Ciutat Vella concretamente en la plaza Lope de Vega nº6 nos encontramos con la casa más estrecha de España con una fachada de 107cm de ancho lo que la convierte en una de las construcciones más estrechas reconocidas en Europa.
Origen de la casa
Esta casa tan peculiar tiene su origen en la Edad Media, cuando Valencia crecía de forma desordenada dentro de las murallas. Se aprovechaban todos los rincones de la ciudad, ya que el suelo era escaso y caro y algunas casas tenían una construcción más vertical y con varias plantas. Esta finca llegó a ser una vivienda completa, no solo una fachada. Tenía cinco alturas, conectadas por una escalera de caracol, y estuvo habitada durante años por una familia de clase humilde y trabajadora. El interior se organizaba por 5 plantas, y en cada una de ellas había una sola estancia con una escalera pegada al lateral que comunicaba todo el edificio.
¿Para qué servía además de vivienda?
Además de su función residencial, la casa tuvo diferentes usos, algo muy habitual y típico en la Valencia medieval y moderna, donde el espacio doméstico y el el lugar de trabajo convivían. La finca se destinaba a talleres artesanales (zapatería, costura y pequeños oficios), almacén en las plantas superiores y vivienda y trabajo en un mismo espacio reducido.Este tipo de organización permitía aprovechar al máximo el espacio disponible y reducir desplazamientos en una ciudad que empezaba a estar densamente poblada.
Evolución histórica de los usos del inmueble
La historia de la Estrecha comenzó como una joyería, propiedad de la familia que habitó la finca. Posteriormente, el bajo se transformó en quiosco de prensa, revistas, chucherías y tienda de regalos. A finales del siglo XX y principios del XXI, el local adquirió gran popularidad al integrarse en un bar que ocupó el espacio colindante, conocido popularmente como La Tasquita. Este bar ya no existe en la actualidad, pero fue clave para dar a conocer la singularidad del edificio y poner en valor su fachada
Cómo se hacía habitable un espacio de 107 cm
- Mobiliario a medida
Muebles estrechos, altos y diseñados específicamente para el espacio.
Camas encajadas en nichos o rincones.
Mesas abatibles o adosadas a la pared.
Estanterías verticales para aprovechar la altura.
- Luz y ventilación
Ventanas altas para maximizar la entrada de luz natural.
Iluminación procedente de patios interiores compartidos.
Uso de colores claros (blancos, cal) para reflejar la luz y ampliar visualmente el espacio.
- Sensación espacial
La casa no se percibía como ancha, sino profunda y vertical, muy similar a una escalera habitable. Aunque oscura en algunas zonas, destacaba por su orden y funcionalidad, demostrando una gran capacidad de adaptación al espacio mínimo.
Curiosidades y leyendas urbanas
La antigua casa nos ha dejado su fachada, numerosas historias y algunos rumores. Según la tradición oral, durante un tiempo habría funcionado como pensión, alquilando camas por noche. La leyenda urbana cuenta que el inmueble era frecuentado por prostitutas y adúlteros que buscaban discreción para encuentros extramatrimoniales. En el local actual se conserva un pequeño homenaje al edificio original, justo en el punto donde se encontraba su entrada principal. Allí pueden verse fotografías históricas que muestran cómo era la plaza décadas atrás. Si se observa el suelo, las baldosas delimitan con precisión el espacio que ocupaba la casa original, claramente diferenciado del resto del local.
Otra curiosidad muy comentada, confirmada por antiguos propietarios y empleados, cuenta que la niña que vivía en la casa tuvo que vestirse en la calle el día de su comunión, ya que con el vestido puesto no podía salir por la estrecha puerta. Lo mismo ocurrió años después cuando se vistió por primera vez de fallera.
Actualmente, la entrada de la fachada forma parte del edificio contiguo, conocido como La Estrecha. Los pisos superiores han sido unidos interiormente en forma de apartamentos, respetando siempre la fachada original, que se mantiene como testimonio arquitectónico único. Este singular edificio continúa siendo una referencia urbana y un ejemplo extremo de optimización del espacio, muy inspirador para el interiorismo contemporáneo y la arquitectura de viviendas mínimas.


